Para los neófitos imagino que es necesaria una explicación a este post. En 1949 George Orwell escribió una novela que llevaba por título una fecha: 1984. Se trataba de un libro que narraba las tribulaciones de un personaje enmarcado en una sociedad anti utópica controlada y vigilada constantemente por el gran hermano. Este es un resumen simplón de la novela pero es suficiente para mis propósitos. Desde que se escribió el libro hasta ese futuro distópico pasaron 35 años, que son los años que median desde hoy 2015 hasta 2050.
¿Cómo será la sociedad menorquina y Menorca en el año 2050?
La isla de Menorca se anexionó a Regne dels Païssos Catalans en el año 2020. La dinastía Mas gobierna con mano de hierro sus colonias sin ceder ni un ápice a las ansias soberanistas pro independencia del Partido Revolucionario Menorquín.
Existe un férreo control en los usos del lenguaje y se persigue con profusión los idiomas del castellano y del dialecto menorquín (de hecho el menorquín solo existe en la actualidad en los panfletos menorquinistas de la perseguida Agueda Reynés). El predominio del idioma catalán se consiguió de forma paulatina. Primero con la aplicación de políticas lingüísticas como el TIC (Tractament Integral del Català). Pero una vez consolidado en el poder, Artur Mas decidió aplicar normas estrictas persiguiendo el uso del castellano y otros dialectos.
En Menorca en realidad no se vive tan mal, salvo quizás aquellos anacoretas que viven en las cuevas de Cales Coves buscando la iluminación; su ideal es alcanzar el equilibrio entre la naturaleza proliferante y la añorada vida urbanita perdida en la Isla.
La verdad sea dicha, en Menorca no hay contaminación. La Gobernadora Armengol tuvo el acierto de prohibir el uso de coches, centrales eléctricas, fábricas y hasta chimeneas.¡Por supuesto tenemos electricidad!. La proporcionada por los molinos de viento y por las novedosas técnicas de aprovechamiento de las corrientes marinas. Más que suficiente para la (escasa) población isleña.
En cuanto al “turismo” (palabra ancestral que casi ya no se emplea) cabe decir que goza de buena salud. Al turista solo se le exige un pasaporte en vigor con su correspondiente visado, el pago por adelantado de la Ecotasa y llevar un brazalete en el brazo con la T de turista. Mejor imposible.
¿Y de qué vive hoy el menorquín de a pie?
Pues de un fabuloso descubrimiento: la baba de caracol. Se ha descubierto que una dieta rica en baba de caracol puede prolongar la vida hasta 30 años.
Pues sí, tenemos una tremenda industria floreciente que usando técnicas genéticas de barbecho y que respetan el ecosistema (alternando décadas de cría caracolir con la plantación de “ullastres” y pinos) proporciona una ingente cantidad de dinero al Regne que como es natural, administra como quiere.
🙂 🙂 🙂
Un abrazo a tod@s!
Pablo
