Para algunos el olfato es uno de los sentidos menos útiles pero en mi caso me proporciona unas sensaciones, vivencias y experiencias muy bonitas y también horribles.
De niño si habÃa algún olor fuerte a mi alrededor empezaba a tener sÃntomas de asma y a ahogarme. Los olores intensos, los perfumes de mis padres, una crema de manos, el olor de la madera ardiendo de la chimenea ¡¡¡hasta el Vicks Vaporub!!!! Todo me causaba un malestar acongojante. Y al contrario también.
Me acuerdo del olor del perfume de la primera chica que besé, del olor de su boca y su sudor, del olor del parvulario al que fui de niño, del olor del detergente que usaban para limpiar mi ropa en el hospital cuando estuve ingresado, del olor de la comida que más me gustaba (cuando mi madre aún cocinaba) ,pero también me acuerdo de los olores que me causaban rechazo, por ejemplo, el olor del perfume de la mujer que trabajaba en casa, el olor a algún medicamento y como no, ¡¡¡el puto Vicks Vaporub!!!
Para mostraros que no soy tan raro como lo pinto iba a contextualizar con un poco de historia pero tenÃa que sacar toda la información de Wikipedia y aunque es interesante siento que os estarÃa timando. Nada en este blog sale de fuentes que no sean mi memoria o la búsqueda puntual en libros que HE LEÃDO y que me podÃan ayudar en mis “investigaciones†o mis gustos. Baste decir que la perfumerÃa egipcia fue la base de la perfumerÃa occidental hasta el siglo XIX y que en China y la India también desarrollaron en etapas muy tempranas una cierta ciencia del perfume.
Lamentablemente hoy en dÃa mi olfato no tiene la capacidad de antaño. Entre otros motivos poque fumo bastante y porque tengo el tabique nasal un poco desviado (nada que ver con el Covid). Pocas veces me sorprendo ya buscando olores que me evoquen recuerdos de otros tiempos. Simplemente no los huelo.
Pero sueño.
Sueño con el olor de Maite, el olor de mi habitación allà en “sa casa de salutâ€, el olor de mi madre, de los urinarios del instituto de BUP, el olor de un libro viejo, de los cromos de la “Pandilla basura†y del after shave de mi padre. Sueño con aquellos olores, los primeros y los últimos, los únicos que merecen recordarse.
Y en esas estamos. Este post iba a ser un poco auto paródico y cachondo pero cuando empiezas uno nunca sabes por donde te va a llevar, asà que al final ha resultado ser una reivindicación a los sueños de otros tiempos, otros momentos que aunque muy breves fueron sin duda los mejores.
Una abrazote fuerte a tod@s